Entre todas las hortalizas, los tomates son una de las plantas más fáciles de cultivar. Sin embargo, para que crezcan fuertes y saludables es imprescindible que se le aplique una serie de cuidados para su cultivo, entre estos cuidados una buena técnica de riego para tomate es clave.

riego en el tomate

¿Temes que tus ejemplares sufran de sed o exceso de agua? Si te hayas en una situación así y no sabes cómo establecer un sistema de riego para tomateras adecuado, quédate conmigo. En el presente artículo te mostraré los aspectos fundamentales sobre el riego en el cultivo de tomate, consejos acerca de cómo regar los tomates y los sistemas de riego más recomendados para este cultivo.

 

Importancia del riego de tomate

El cultivo de tomate tiende a ser muy sensible al agua, tanto la escasez o el exceso suelen ser factores perjudiciales para el cultivo. Durante todo el ciclo del tomate la presencia de este líquido se hace vital, sobre todo en la etapa de semillero. Por lo tanto, es indispensable establecer un tipo de riego que brinde la cantidad de agua con la regularidad que requiere la planta en sus distintas fases de desarrollo.

Como debes saber, el agua de riego es rica en determinadas sales que tienen la propiedad de fijarse al suelo. Según el tipo de sal y su concentración, puede ser o no un problema para el crecimiento y la salud del cultivo. Razón por la cual se hace imprescindible que establezcas un equilibrio en el riego de la planta de tomate. De tal forma que el suelo no llegue a sufrir alcalinización producto de la alta densidad de las sales, ya que esto conduciría a una irremediable pérdida de la productividad.

Si se descuida el riego de las tomateras es normal el suelo pase sed, trauma que lo llevará a secarse demasiado y, por consiguiente, a que las plantas sufran estrés hídrico. Así mimo, si la frecuencia de riego es muy alta se producen encharcamientos que limitan el oxígeno del cultivo, atrofian las raíces y el consumo de nutrientes y minerales se ve afectado. Dando paso libre a las enfermedades, sobre las causadas por la proliferación de hongos.

Cuándo regar los tomates

El factor más importante para definir cuándo regar tomates es el clima. Además de las condiciones climáticas, aspectos como la calidad de la semilla y tipo de suelo, también son factores muy influyentes.

En caso de que el terreno que hayas escogido sea fino y arenoso, debes aplicarle un regado habitual y breve, que sea aproximadamente de 3 a 4 veces por día. Por el contrario, si notas la tierra pesada, aunque no la debes regar con frecuencia, si es apropiado que le apliques mayor intensidad al hacerlo.

Por razones obvias, el riego de tomate en verano debe aplicar criterios distintos que en otras estaciones del año, atendiendo fundamentalmente a las necesidades de la planta y al comportamiento de la temperatura y la evaporación del suelo.

Cuándo regar tomates en macetas

Aunque en estos casos se mantiene un riego habitual, no es como el de las plantas en el huerto. La mejor opción es hacerlo, si estás en verano: 3 veces por semana. En caso de que no haga mucho calor o sea temporada de invierno, con 8 veces al mes será suficiente.

Procura no mojar excesivamente las hojas, flores y frutos de la planta de tomate y usa siempre que puedas agua de lluvia o sin cal. Si eres de los que pone platos debajo de los cultivos, cuando los hayas regado, retira el agua que se acumula en estos platos, así evitarás infecciones por hongos.

Cuándo regar tomates en el huerto

Lógicamente, los del huerto llevan más tiempo y atención. Incluso puede que, según el suelo, demanden un riego diario en verano. Ahora, en primavera o bajo temperaturas normales, la tierra permanece más húmeda y con 2 veces por semana será suficiente para mantener una frecuencia óptima en el riego de los tomates.Como regar tomate

Tipos de riego del tomate

Hasta aquí has confirmado que el riego correcto del cultivo es primordial para una cosecha exitosa. A continuación, te mostraremos los sistemas de riego para tomate recomendados, los cuales son los más usados dado su nivel de efectividad en este tipo de cultivos.

Riego de tomate por goteo

El riego por goteo, aunque represente un coste elevado en la adquisición del material en comparación con otros tipos que más se usan para riego en tomate, es famoso por hacer un uso óptimo y racional del agua, pudiendo ahorrar hasta un 50% de agua en comparación con el del riego por aspersión. Es ideal para llevar a cabo el riego de tomate en invernadero.

Además, ejerce una fuerza reducida sobre las plantas que, como sabemos deben ser en tutoradas para garantizar la sanidad del producto. Otras de las ventajas del riego por goteo es que cuenta con gran precisión, de tal forma que logra proyectarse solo en el área radicular de los tomates. Puede usarse para la aplicación unísona de agua y fertilizantes sobre las hortalizas, aumentando así el rendimiento y calidad de las mismas.

El suelo se humedece de forma paulatina sin interrumpir el intercambio gaseoso y, por consiguiente, sin llegar a transformar su estructura. Sin duda alguna, este es el mejor sistema para riego de los tomates que existe.

Riego del tomate por surcos o por inundación

A diferencia del anterior, este no es un método que deba emplearse para el riego de tomates en invernaderos. Úsalo si tus cultivos se encuentran ubicados en una zona al aire libre y con amplio recurso de agua.

Para el correcto desarrollo de esta técnica, es imprescindible que no tengas las plantas bajo nailon o plástico. Ya que lo dicho, aumenta la humedad y propicia la invasión de enfermedades.

Cómo debe ser el riego del tomate

Luego de ver a detalle los aspectos precisos para un saludable riego del tomate, te ofrecemos algunas recomendaciones de gran utilidad:

Riega despacio y frecuentemente

No es la rapidez del regado lo que hará a tus plantas de tomate crecer mejor, sino la constancia. Recuerda que el propósito del agua es introducirse 15 o 20 cm por debajo del nivel del suelo, a fin de estimular el crecimiento de las raíces.

No riegues los tomates por la noche

Un riego nocturno les propicia un hogar más favorable para la aparición de los hongos, ya que estos crecen en la humedad y a temperaturas frescas. Por ello, espera a regar por el día, cuando hace más calor.

Utiliza el mulching y riega con agua de lluvia

Esta técnica consiste en crear un acolchado de materiales orgánicos que contribuyan a disminuir la frecuencia de evaporación del agua. Por otra parte, emplea mejor agua de lluvia que contiene menos cal y sales disueltas.

Riega y cosecha el éxito y la rentabilidad

Ya conoces lo más importante a tener en cuenta cuando se trata del riego en el tomate. Además, ha quedado en evidencia que por su naturaleza es un rubro que demanda especiales cuidados en el tipo de riego que se establezca.

En Agrosolmen puedes conseguir toda la asesoría que necesitas, el equipamiento necesario y un equipo especializado en la instalación de riego para tomate. No dudes en contactarnos.

 

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